Pisos plásticos vs. concreto en recría de lechones: bienestar y conversión
Por Equipo Técnico Direlivkom · 2026-05-30
Respuesta directa: el piso plástico supera al concreto en recría de lechones porque mantiene la superficie seca y cálida, reduce la carga bacteriana y disminuye lesiones podales y diarreas; esto se traduce en mejor uniformidad y conversión alimenticia, a cambio de una inversión inicial mayor que se amortiza con menor mortalidad y mano de obra de limpieza.
Por qué el sustrato del piso importa en recría
La fase de recría —desde el destete hasta los 25–30 kg— es una de las más críticas en la producción porcina. El lechón recién destetado enfrenta simultáneamente el estrés del cambio de dieta, la separación de la cerda y la convivencia con camadas extrañas. En este contexto, el entorno físico del corral actúa como factor de bienestar o de riesgo: un piso que retiene humedad y materia orgánica favorece la proliferación de patógenos entéricos y respiratorios, mientras que uno que drena y permanece seco reduce ese riesgo de forma significativa.
El tipo de piso influye sobre tres variables clave: la temperatura de contacto que percibe el lechón, la carga bacteriana a la que queda expuesto y la integridad podal. Las tres, a su vez, inciden en el consumo de alimento, la ganancia de peso y la uniformidad del lote al salir de recría, parámetros que definen la conversión alimenticia del ciclo.
El concreto: resistente pero con limitaciones
El piso de concreto ha sido el estándar de la industria porcina durante décadas por su durabilidad y bajo costo inicial. Es resistente a la compresión, fácil de fabricar con materiales locales y soporta la carga de los cerdos en todas las etapas productivas. Sin embargo, presenta varias desventajas en recría de lechones:
- Alta conductividad térmica: el concreto transfiere calor del cuerpo del lechón hacia la superficie, generando pérdida de calor especialmente en animales pequeños. En noches frías o galpones sin calefacción suplementaria, esto incrementa el riesgo de hipotermia y diarrea por estrés térmico.
- Porosidad y retención de humedad: aunque el concreto parece impermeable, su superficie envejecida acumula materia orgánica en microfisuras, dificultando la desinfección completa y creando reservorios de patógenos entre ciclos.
- Lesiones podales: una superficie áspera y húmeda desgasta las almohadillas plantares y favorece las dermatitis. Los lechones con patas lastimadas reducen su movilidad hacia el comedero y bebedero, con impacto directo en el consumo y la ganancia de peso.
- Mayor mano de obra de limpieza: limpiar concreto en buen estado es sencillo, pero en corrales viejos con grietas la limpieza profunda consume más tiempo y agua.
El piso plástico: ventajas para higiene y confort térmico
Los pisos y slats plásticos para porcinos —fabricados en polipropileno de alta densidad o polietileno— están diseñados específicamente para gestionar el drenaje de orina y heces hacia la fosa, manteniendo la zona de descanso del animal seca. Sus principales ventajas en recría son:
- Drenaje eficiente: las aberturas entre slats permiten que la orina y el estiércol líquido caigan directamente a la fosa, reduciendo la superficie mojada donde el lechón duerme y come.
- Mayor temperatura de contacto: el plástico tiene menor conductividad térmica que el concreto, por lo que la superficie se siente más cálida al tacto. Para el lechón —que todavía no regula bien su temperatura corporal en las primeras semanas posdestete— esta diferencia puede ser determinante en noches frescas.
- Superficie no porosa y lavable: a diferencia del concreto envejecido, el plástico no absorbe materia orgánica en su estructura. Se puede lavar con presión de agua y desinfectantes sin dejar reservorios, lo que mejora la eficiencia del vacío sanitario.
- Perfil antideslizante: la geometría de los slats plásticos de calidad incluye estrías que reducen el resbalamiento, minimizando traumatismos en patas y carpos.
- Durabilidad frente a desinfectantes: soportan la mayoría de desinfectantes comerciales usados en granjas porcinas sin degradarse, a diferencia del metal galvanizado que puede corroerse.
Higiene y sanidad: el impacto en diarreas y mortalidad
La diarrea posdestete es una de las principales causas de mortalidad y morbilidad en recría. Sus principales agentes —E. coli enterotoxigénica, rotavirus porcino, Lawsonia intracellularis— se propagan por contacto fecal-oral. Un piso que permanece mojado y con heces es el vector ideal. Al reducir la acumulación de materia orgánica en la superficie, el piso plástico corta una de las vías más importantes de contagio.
De forma complementaria, una cama seca reduce la concentración de amoniaco en el ambiente del galpón. El amoniaco agrede la mucosa respiratoria y predispone a infecciones bacterianas secundarias como la pleuroneumonía y la neumonía enzoótica. Menos amoniaco significa menos afecciones respiratorias, especialmente en las primeras semanas críticas del destete.
Confort térmico y salud de patas: el vínculo con la conversión
Un lechón con frío destina energía metabólica al mantenimiento de la temperatura corporal en lugar de a la ganancia de peso. En términos prácticos, esto se expresa como mayor consumo de alimento para una ganancia de peso menor, es decir, peor conversión alimenticia. El piso plástico, al reducir la pérdida de calor por contacto, ayuda al animal a mantenerse dentro de su zona de confort térmico sin gastar reservas energéticas extra.
La salud podal tiene un efecto similar: un lechón con lesiones en las almohadillas reduce su desplazamiento al comedero. En corrales con alta densidad, los animales con movilidad reducida son desplazados de los puntos de alimentación por los más dominantes, amplificando la variabilidad de pesos en el lote. La uniformidad al salir de recría es un indicador indirecto de conversión y rentabilidad: lotes uniformes tienen menores colas de animales rezagados que alargan el ciclo y encarecen el proceso.
Costo de inversión frente al retorno esperado
El piso plástico tiene un costo inicial más alto que el concreto. Sin embargo, el análisis de retorno debe considerar los costos indirectos que el concreto no siempre hace visibles: mortalidad en recría, tratamientos veterinarios por diarrea y patología respiratoria, mano de obra de limpieza adicional, y tiempo perdido de animales rezagados. En granjas donde la mortalidad en recría supera el 2–3%, la inversión en piso plástico suele recuperarse en dos o tres ciclos productivos por la reducción de bajas y de costos de manejo sanitario.
Además, la vida útil del slat plástico de calidad puede superar los 10 años con mantenimiento básico, mientras que el concreto en zonas de alta humedad y tráfico puede requerir reparaciones o reposición antes de ese plazo.
Recomendaciones de manejo con piso plástico
La instalación del piso plástico no garantiza por sí sola los resultados esperados si no va acompañada de prácticas de manejo adecuadas:
- Seleccionar el modelo correcto: el ancho y la separación entre slats deben ser proporcionales al tamaño del lechón. Un slat con aberturas demasiado grandes puede atrapar las pezuñas, especialmente en animales recién destetados de menos de 7 kg. Direlivkom asesora en el dimensionamiento según rango de peso.
- Vacío sanitario completo: aprovechar la facilidad de lavado del plástico para hacer un vacío sanitario de al menos 5–7 días entre ciclos. Incluir lavado a presión, desinfectante y tiempo de secado.
- Revisar el drenaje de la fosa: el mejor piso plástico pierde eficacia si la fosa no drena correctamente y el líquido asciende al nivel del slat.
- Combinar con fuente de calor en arranque: los primeros 7–10 días posdestete son los más críticos. Una lámpara o placa calefactora complementa el efecto térmico del piso plástico cuando las temperaturas nocturnas son bajas.
- Monitorear integridad del slat: inspeccionar periódicamente los slats para detectar grietas, bordes astillados o tornillos flojos que puedan generar lesiones podales.
Conclusión
La elección del sustrato en recría de lechones no es un detalle menor: incide en la mortalidad, la sanidad, el confort térmico, la integridad podal y, en última instancia, en la conversión alimenticia y la uniformidad del lote. El piso plástico ofrece ventajas técnicas claras frente al concreto en esta fase crítica. La inversión inicial más alta se justifica cuando se cuantifican los costos ocultos del concreto en mortalidad, tratamientos y mano de obra. Direlivkom acompaña la selección, el dimensionamiento y la instalación del piso correcto para cada etapa y densidad de su granja.
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💬 Hablar con ValeriaPreguntas frecuentes
- ¿El piso plástico mejora la conversión alimenticia?
- Indirectamente: al mantener lechones secos, calientes y sanos, mejora consumo y uniformidad, lo que se refleja en la conversión del lote.
- ¿Cuánto dura un slat plástico de calidad?
- Con mantenimiento básico y vaciado sanitario correcto, los slats plásticos de buena calidad pueden superar los 10 años de vida útil. Direlivkom trabaja con modelos de alta durabilidad.
- ¿Qué modelo de slat necesito para lechones recién destetados?
- Para lechones de menos de 7 kg se recomiendan slats con aberturas estrechas para evitar el atrapamiento de pezuñas. Valeria te indica el modelo según el rango de peso de tu granja.